Los trabajadores de diario ABC ponemos a disposición de todos este espacio, para dar a conocer la situación en la que nos encontramos y que sirva para conocer las opiniones y las ideas de todo el que desee colaborar, sea trabajador o no.
¡Podemos lograrlo!, ¡no a los despidos en ABC!

Marco, no te apures, tú no hace falta que hagas nada, hermoso, que ya sabemos que estás muy ocupado entre los Apeninos y los Andes…
no sabía nada del ERE ni nada de nada. pero leo lo que escribe este tal Marco y debe ser bastante idiota, el pobre.
ánimo chicos.
¿Y qué queréis que hagamos los demás trabajadores? ¿Que os apoyemos? ¿A los del ABC? ¿A los que lleváis años rindiendo pleitesía al libre mercado? Yo no voy a hacer nada. Llamad a la puerta de Adam Smith o, si nos os hace caso, a su majestad la reina.
Marco parece mentira que tu seas un trabajador y no respetes a estos compañeros, no tienes que hacer nada, simplemente callarte o es que estas familias no tienen derecho a la vida, que pasa, que tu en tu trabajo haces lo que te da la gana.
Animo y luchar. saludos
Marco: No te enteras. Uno piensa como quiere y trabaja donde puede. Una cosa es la dirección del periódico (sí, esos que rinden pleitesía al libre mercado, como dices tú) y otra cosa son los pobres trabajadores del periódico a los que quiere echar la dirección con las normas del libre mercado (ERE autoritario para echar a más de media plantilla y sin negociar con el Comité de Empresa ni buscar soluciones negociadas). Ánimo compañeros y mucha suerte en vuestra lucha, que es la de todos los trabajadores de este país.
Lo de Adam Smith es muy gracioso.
¿Porqué los trabajadres de ABC “rendimos pleitesía al libre mercado” y tú no?
Vivimos la época que nos ha tocado vivir, y a menos que lleguemos a cambiarlo, todos estamos igual de puteados por las empresas y los Estados, incluso los que trabajamos en periódicos con ideologías no acordes a las nuestras.
Yo, sinceramente, creo que el sistema tiene todo ganado mientras siga existiendo “personas” como tú, sin ninguna empatía ni simpatía por causas que nos son las suyas.