Estoy contento con el resultado de las elecciones europeas. Ha ganado mi opción favorita y la de casi un 55 por ciento de votantes (si no me equivoco eso es mayoría absoluta): la abstención. Ahora toca ver en los medios el eterno salsa rosa que se traen los distintos grupos políticos valorando sus resultados y lanzándose acusaciones mutuas, mientras que a la chita callando, entre los dos grandes partidos de este país se cepillan un puñado de empleos (puñado, porque sólo puedo hablar de los de nuestro trabajo, seguro que hay más)
Con un poco de humor, que tampoco nos sobra en este momento, podríamos decir que es bueno que por lo menos se pongan de acuerdo en algo, aunque sea en añadir un poco de dificultad en unos casos y cercenar en otros los sueños y proyectos de unos vulgares trabajadores de a pie.
Los medios seguirán haciendo hincapié en cosas tan trascendentales como que una ministra diga miembras o que una presidenta de una comunidad se autoregale unos patucos, mientras los gritos desesperados de unos pocos denunciando la vil y siniestra, si no delictiva, interpretación de las normas que nos rigen se ahogarn en el olvido, sin dedicarles ni un solo minuto.
La verdad es que somos mudos espectadores de un inmenso circo, uno de tres pistas. En cuanto a la clase política, decirles a todos que espero (y seguro que no soy el único) un día en que los vea juntos trabajando para mejorar las cosas, en vez de mantener estériles discusiones en las que al final, nadie aporta ninguna solución.
En cuanto a los que tendrían que llamarles la atención y denunciar sus equivocaciones (lease, por ejemplo, los medios de comunicación, como el nuestro) darles un consejo. Pierden mucha credibilidad cuando van a sentarse a la mesa de un programa de televisión, en el que cuando él se levanta, ocupa su puesto Belén Esteban o algún otro petardo/a televisivo. Esto va por algún representante de nuestro trabajo. Deberían prestar mas atención a su periódico y menos a salir por televisión en tertulias marrulleras, vendiéndose tan barato. Da vergüenza.
Retomando el tema de las política, estoy totalmente de acuerdo con el pensamiento de mi compañera, que es informática y algo debe saber del tema. Ella dice que sólo tendremos un gobierno justo cuando nos gobierne una máquina, un cerebro electrónico en el que se manejen parámetros concretos, que no varíen dependiendo del dinero o los favores que se muevan por debajo de la mesa. Que no dependa de comisiones, ni de minutos de fama en la televisión.
Mientras que las decisiones estén en manos de gentuza a la que no le tiemble el pulso para enseñar dónde esta la puerta a gente con familia, hijos, hipoteca, etc sólo porque no les caen bien o para no tener que renunciar a sus obscenos bonus, y que ademas cuenten con el beneplácito de los que deben hacer prevalecer la ley y la razón, continuaremos con la horrible función de este pésimo circo, donde los payasos son los que menos gracia tienen.

A ver, colegas, como me explicais esto De la Razon se fueron al abc cuatro, que son cuesta, vara, navas y planas. Sin ellos, la razon cerraba. Y no cerro. Entonces estos cuatro hicieron el ere del abc, echando a doscientos compañeros y compañeras a la calle, mientras que el cuesta metia a su hijilla en el abc de madrid bajo el ala de Navas y el vara metía a su hijllo en el abc de barcelona bajo el ala de planas. y luego venga a darle caña a chaves por lo de su hija. Son tontos o se lo hacen? En barcelona para hacer el hueco al hijillo de vara han mandao a la puta calle incluso a rodriguez marchante que es el unico tio que se puede leer.